LES SALONNIÈRES “¡A todo el mundo le gusta jugar!”

“Taller-Performance DIWO en Lo Pati” The Salonnières

Les Salonnières es un colectivo indisciplinar formado por tres mujeres que han revolucionado la “política de la conversación” presente en los salones del siglo XVIII con su máxima; el “DIWO” (“Do It With Others”). Esta premisa la llevan a cabo a partir de una práctica basada en acciones artísticas que combinan intimidad, pedagogía, cuerpo y juego. 

¿Quién eran Les Salonnières del siglo XVIII y qué relación existe con las del XXI?

En la Francia del s. XVIII, Les Salonnières, mujeres cultas de buena cuna, eran conocidas por organizar encuentros en los salones de su casa. Sus invitados (matemáticos, filósofos, pintores, escritores…), eran recibidos en un ambiente donde cada detalle era cuidado para favorecer la conversación.

En la Barcelona del 2006 cinco estudiantes de Bellas Artes nos unimos para revisitar esta práctica, que nos parece tan interesante como necesaria. Así nacen nuestros primeros salones: instalaciones muy pensadas, con muebles, sofás, té, pastas… en las que nos reuníamos para hablar sobre lo que estábamos haciendo en la universidad, sobre educación, etc. Desde entonces nuestras prácticas han evolucionado (incorporando elementos como el juego, el cuerpo, la acción, el feminismo…) pero nuestro “ADN salonnière” sigue intacto: proponemos acciones colectivas, cuidamos los detalles para favorecer un clima de desinhibición, complicidad y creamos espacios relacionales a partir de la intimidad.

¿Qué implica la “práctica salonnière” y por qué es tan necesaria?

Implica pedagogía; nuevas formas de intercambio; lo colectivo. Es necesaria en contraposición a lo que nos encontramos en la Facultad de Bellas Artes: incomunicación entre departamentos, fomentación del individualismo… En contraposición al concepto de “White Cube”: espacios neutros, donde las personas no se conectan, ni con el artista, ni con su proceso de trabajo… Es necesaria porque la exhibición del arte contemporáneo está muy alejada de las personas.

¿Cómo establecéis puentes a través de esta práctica?

Mediante la intimidad, el juego, el gamberrismo… Trabajamos con los públicos y creamos experiencias. Transmitimos el conocimiento a través del cuerpo y la experimentación. Es con esta experimentación que puede haber un cambio y una transformación: una experiencia personal que pueda transcender a las personas que participan.

Vamos a analizar cada uno de estos puentes… Empezamos con la intimidad.

Históricamente, la intimidad ha sido el terreno de la mujer, ya que todos los demás espacios les eran vetados. Para Les Salonnières del XVIII el salón era un espacio de libertad. Nosotras utilizamos esta idea en nuestra práctica, en la manera como nos acercamos a las personas, de “tu a tu”. Establecemos un vínculo entre lo público-privado y lo revertimos.

Por ejemplo, en el proyecto “Prod-Couchsurfing” nos autoinvitamos a casa de diversos agentes culturales con las que tenemos intereses en común (Ramon Parramon, Raquel Friera, Xavi Bassas, Blai Mesa…) para pasar una noche. Creamos un ambiente de cachondeo, conversación, instrucciones…y desde allí exploramos y experimentamos juntos. Desmontamos la figura pública (director de centro de arte, filósofo, artista…) para relacionarnos desde la parte íntima. Transformamos la relación y creamos una nueva forma de producción artística.

¿Cómo generáis intimidad?

Nos mostramos naturales, cercanas, divertidas; escuchamos atentamente; creamos experiencia con grupos, los implicamos… De esta forma conseguimos un nivel de confianza y comodidad mucho más alto que en cualquier acción unidireccional y magistral.

Vuestras acciones nada tienen que ver con la unidireccionalidad…

No, y esto se debe a que utilizamos el juego para que la gente participe de nuestras prácticas.

Cuando juegas recuperas tu espíritu infantil, rompes unas barreras preestablecidas (de comportamiento, significado…) y te sitúas en otro lugar, donde se establecen otro tipo de relaciones; más íntimas, sin juicios de valor, más libres. Ese “otro lugar” es el que nos interesa para accionar todo lo que queremos accionar.

¿Cómo reaccionan las personas? ¿Es complicado salvar distancias?

¡A todo el mundo le gusta jugar! Es cierto que, a veces, cuesta hacer participar a la gente, pero nos lo creemos tanto, nos exponemos tanto, que contagiamos a los demás y las acciones suelen funcionar muy bien. Es importante la actitud, la empatía, saber comunicar, improvisar, provocar, captar la atención…Como algunos de los temas que tratamos son políticamente incorrectos buscamos fórmulas que nos gustan y que hacen más fácil digerir y recibir el mensaje.

Por ejemplo, el vello corporal femenino. En el proyecto “Zona Intrusa 5. Performing the body”, como elemento intruso aparecían las “Beard Women” en diversos institutos a la hora del patio. Íbamos con un catálogo de bigotes, vestidas tipo freak-kitsch e interpelábamos a los adolescentes sobre esta condición femenina invisibilizada. Los jóvenes se acercaban sorprendidos, con rechazo, ironía… Poco a poco empezaron las conversaciones, las preguntas, las dudas y el miedo a aceptar que las mujeres sí tienen pelo aunque nunca lo muestren. Finalmente algunas de esas chicas acabaron luciendo uno de esos bigotes y se abrió un espacio de discusión pública entre los adolescentes.

¿Cuales son las ventajas de lo lúdico en contraposición a lo serio?

Aquí no se lleva lo lúdico, todo tiene que ser muy serio, reflexivo e intelectual. Con lo serio la gente se corta mucho más, no pregunta, tiene miedo a exponerse porque hay un gran silencio y muchas miradas a su alrededor. En el juego que proponemos hay barullo, pasan cosas al mismo tiempo, no estás en el punto de mira, no eres juzgado. Te comunicas, tu cuerpo se comunica sin preocuparse si lo que dices o haces es correcto o inteligente.

¿Cuál es la importancia del cuerpo como instrumento comunicativo y cómo lo usáis?

Las 3 tenemos una conciencia intensa de cuerpo y de energía. Son mundos que nos han transformado y nos sentimos a gusto trabajando en ellos. Somos cuerpo y energía, a pesar que hoy en día parece que lo hayamos olvidado. Expresar a través del cuerpo es liberador.

Para nosotras es importante que exista un proceso de transformación de las personas que participan en nuestras acciones, esta transformación ocurre a través de ellas mismas, a través de su piel.

El cuerpo es nuestra principal herramienta, la que engloba toda nuestra esencia: en él reside la intimidad, a través de él accionamos, jugamos, nos relacionamos, trasladamos los conceptos, transmitimos conocimiento. El cuerpo, además, es la mejor arma para investigar y experimentar desde y con nuestra condición feminista.

¿Qué papel tiene esta condición feminista en vuestro trabajo?

Como colectivo de mujeres artistas la premisa “lo personal es político” es esencial en nuestro trabajo. Aportamos una mirada critica y creativa hacia el tema que sea, confiriéndole el bagaje de lo que conocemos, lo que hacemos a nivel personal (formación, danza, voz, terapias…).

Por ejemplo, “BeardWomen” sale de nosotras ¡que somos mujeres barbudas! Desde aquí revisamos el modelo de “mujer social” que está en los medios y la sociedad, y con ciertas acciones, le damos la vuelta. Queremos poner sobre la mesa las cosas que nos inquietan. Como la sexualidad femenina; las histéricas, los vibradores, el clítoris… Revertimos el marco teórico y le damos nuestra forma; el compartir, el celebrar desde hacer en común.  Son dinámicas que se van repitiendo.

https://www.lessalonnieres.net/


Entrevista escrita el juliol del 2015 a Encuentros, suplement cultural, dins de la secció INTERSECCIONES ENTRE ARTE Y EDUCACIÓN: ¿Son Arte y Educación esferas independientes? ¿Cuáles son sus puntos en común? ¿Cuáles sus diferencias? ¿Qué es lo que se está haciendo? ¿Qué es lo que falta por hacer? Esta sección pretende visibilizar las intersecciones entre educación y arte a través de centros, proyectos, personas… que las trabajan.

ALFRED PORRES “Me interesan los espacios institucionalmente deconstruidos”

Charranca en el patio. Foto: Xavier Miró

ALFRED PORRES es un buen ejemplo de intersección entre prácticas artísticas y educativas: artista, profesor de visual y plástica en secundaria, investigador en educación de las artes visuales y director del programa “L’Aula al Pati” del centro de arte de Les Terres de l’Ebre, “Lo Pati”.

L’Aula al pati” en el contexto del Centro de Arte de les Terres de l’Ebre

“Lo Pati” cataliza las propuestas en materia de artes visuales de las comarcas del Montsià, Baix Ebre, Ribera d´Ebre y la Terra Alta, con la especificidad de trabajar con el paisaje, la cultura y el territorio. Sobre esta premisa se asientan los proyectos Strobe, Eufonic, la Bienal o XYZ entre muchos otros.

Debido a mi doble vinculación con el Centro de Arte, como artista y como profesor, el director, en ese momento Blai Mesa, me propuso diseñar un programa de producción artística (producción de material, de conocimiento, o de sentido) que se articulara en la intersección entre lo artístico y lo pedagógico. Y así nació, en el 2012, l’Aula al Pati. La idea era generar un espacio de colaboración entre instituciones, colectivos, grupos que trabajan en contextos educativos (o no) y el Centro de Arte. Provocar otras formas de participación, que escapen de la colaboración domesticada, más allá de las que ya conocemos y tenemos asumidas.

¿A qué te refieres con lo de “colaboración domesticada”?

Las formas de relación con la institución museística (aunque estamos hablando de un centro de arte, son muy parecidas) siempre tienden a centrarse en la visita y en la participación a una actividad pautada previamente por alguien. Me refiero a clientelismo, te venden un producto que tienes que consumir. El suplemento didáctico.

¿Cómo replanteáis esta relación?

Buscando espacios que jueguen con otras normas que no sean las de las instituciones. Espacios situados en el centro pero que basculen de un lado a otro, generando fricciones, dando lugar a situaciones de extrañamiento que nos impiden acomodarnos.

¿Por qué crear estos “otros espacios” y no utilizar los que ya existen?

Me interesaba crear espacios institucionalmente deconstruidos, no tan normativizados como una escuela o un centro de arte; espacios de experimentación, donde es más fácil generar nuevas miradas. En cualquier contexto de una comunidad de conocimiento, las prácticas son naturalizadas, parece que las cosas son como son y que no pueden ser de otra manera. Ponerlo en colisión genera la posibilidad de reinventarse.

¿Podría ser el patio uno de esos “otros espacios”?

El Centro de Arte ocupa el lugar donde estaba el patio de las antiguas escuelas públicas de Amposta. El patio es una buena metáfora para definir un proyecto que pretende explorar las pedagogías que se despliegan fuera del espacio regulado del aula y del centro de arte. A pesar de su nombre, el programa de l’Aula al Pati no pretende centrarse en lo escolar, aunque la mayoría de proyectos han sido realizados con centros de educación formal (escuelas y escuela de arte), debido a que sus procesos e interlocutores son más accesibles.

Explícanos algunos de los proyectos

Cada año organizamos unas jornadas. Como l’Aula al Pati es un programa nómada que no está situado en un lugar ni en un tiempo concreto sino que cambia su piel en función de quien lo utiliza, éstas permiten encontrarnos y situarnos con y en el territorio; lo que hemos hecho, lo que queremos hacer. También son un lugar de formación y conocimiento.

De los proyectos que hemos llevado a cabo entre el 2014 y el 2015 os explicaré dos. En el primero colaboramos con el ICE (Instituto de Ciencias de la Educación) de la URV (Universidad Rovira y Virgili), algunos maestros de música del territorio y la Escuela rural del Poble Nou. El objetivo del proyecto es deconstruir la práctica cotidiana de los maestros de música de primaria y generar experiencias nuevas a partir del uso de materiales e instrumentos que forman parte de una maleta pedagógica que viajará por el territorio. La intención es que sea un recurso que vaya creciendo al incorporar experiencias con otros grupos.

El siguiente proyecto se llama PIPA, una convocatoria anual de Proyectos de Intervención Pedagógica y Artística; para abrir nuevas vías de trabajo en el territorio. En la primera convocatoria del 2014 salió ganador el proyecto “Amposta km 0”, que realiza una serie de prácticas de participación y creación comunitaria con personas en situación de desempleo.

Instalación Deep. Foto: Alfred Porres

Además de dirigir l’Aula al Pati también eres profesor de educación visual e investigador…

Si. El relato de mi investigación de tesis doctoral (Relaciones pedagógicas en torno a la cultura visual de los jóvenes) recorre tres cursos académicos (2006-2009) en los que compaginé mi vinculación al programa de doctorado en educación de las artes visuales de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona con el ejercicio diario de mi profesión docente en un instituto de secundaria.

Es decir, que escribes e investigas sobre y desde tu propia práctica docente

En la investigación educativa nos acercamos a los jóvenes armados de etiquetas y clasificaciones que nunca son suficientes para definirles en toda su complejidad. En mi investigación me propuse explicar el modo en el que construía mi relación pedagógica con los estudiantes y lo que aprendía de todo ello. Interrogar la experiencia cotidiana en las aulas para repensar las subjetividades escolares posibles, incluida la propia subjetividad docente.

¿Y qué reflexiones salieron a la luz?

La Escuela es un territorio completamente colonizado. Podemos llegar a pensar que la única forma de agrupar al alumnado es por edades; que el aprendizaje debe estar siempre milimétricamente delimitado (dentro de las paredes del aula, dentro del horario escolar y dentro de un currículum secuenciado, formalmente impuesto y oficialmente sancionado); que las materias, como compartimentos estancos, son el mejor modo de planificar lo que se debe enseñar; que los libros de texto son la única fuente fidedigna de información; que el profesorado es la autoridad última del aprendizaje (todo lo que se aborda y se hace en el aula debe entrar en los parámetros de su competencia, ya que es quien debe dirigir en todo momento el aprendizaje); que las tareas deben ser singulares y predefinidas (todo el alumnado debe dedicarse a resolver la misma tarea al mismo tiempo y se interpreta que, quien no se dedica a esa tarea, se desentiende del aprendizaje) y que los exámenes son una expresión inequívoca de lo que el alumnado ha aprendido.

Mi compromiso es contribuir a cambiar esta narrativa escolar. Para ello decidí ir campo a través y explorar sendas y senderos que desconocen los mapas.

¿Cómo vinculas esta investigación educativa con las prácticas artísticas?

Lo que tienen en común las prácticas artísticas y las prácticas educativas que me interesan es que promueven el papel activo del sujeto, que lo colocan en el centro del proceso. Como profesor me interesa generar procesos de aprendizaje que tienen que ver con la experiencia de mis alumnos, comprender la cultura visual a partir de nuestra relación con ella, por lo tanto, procuro que todo lo que incorporo al aula pueda dialogar con su propia experiencia cotidiana. Porque ellos son productores culturales. Reconocer estas, sus propias formas de producción cultural tiene, a la vez, un alcance metodológico, político y estratégico. Metodológico, porque implica maneras de hacer en el aula que permiten otras relaciones (pedagógicas) entre los sujetos participantes. Político, porque subvierte el papel que el estudiante desempeña en su propio aprendizaje en términos de autoría y autoridad. Y estratégico, porque nos proporciona una vía de acceso para entablar un encuentro conversacional genuino.

https://aula.lopati.cat/presentacio/

https://www.lopati.cat/es/


Entrevista escrita el juny del 2015 a Encuentros, suplement cultural, dins de la secció INTERSECCIONES ENTRE ARTE Y EDUCACIÓN: ¿Son Arte y Educación esferas independientes? ¿Cuáles son sus puntos en común? ¿Cuáles sus diferencias? ¿Qué es lo que se está haciendo? ¿Qué es lo que falta por hacer? Esta sección pretende visibilizar las intersecciones entre educación y arte a través de centros, proyectos, personas… que las trabajan.

LA FUNDICIÓ “El trabajo en el barrio y con el barrio. Construir discurso desde los márgenes”

El barrio unido jamás será vencido. Una de las escenas del juego de rol. Foto: Ana Triguero

LA FUNDICIÓ es una cooperativa formada por un grupo de personas con una formación académica procedente del campo artístico y una formación vital procedente de entornos pupulares y de clase trabajadora (crecidas en Can Vidalet, Ciutat Cooperativa, Poble Sec…). Se conocen en el TPK; proyecto, muy influyente para ellas, de arte y pensamiento contemporáneo que trabajaba en el barrio y con el barrio, situado en Pubilla Cases. Empezaron trabajando en el campo de la educación artística y decidieron crear una cooperativa para regularizar una situación precaria. Así nace “LaFundició”, de eso hace ya 9 años. Actualmente tienen su “campo base” en un sótano de Bellvitge (L’Hospitalet), desde el cual desarrollan su actividad. Hablamos con Mariló Fernández, una de sus fundadoras.

¿Por qué escogéis el formato cooperativa?

En el ámbito del arte se ha potenciado el individuo, no el colectivo. Existe un tabú en relación a la situación de los creadores (no se denuncian las malas condiciones, la falta de organización colectiva, de contrataciones… incluso el hecho de no cobrar). La cooperativa nos proporciona una estructura laboral, regulada de una manera justa y asamblearia. Los trabajadores son, a la vez, socios. Nos equivocamos mucho al principio, con el tiempo modificamos la forma a nuestra manera hasta que encontramos el punto donde funcionamos.

¿Cual es el recorrido hasta llegar a este punto?

Al acabar Bellas Artes nuestro cuestionamiento era “¿cómo podemos utilizar aquello que sabemos con una lógica distinta a la del artista que expone en un museo o vende obra?”.

Empezamos con “Tepekas y Quindereques”; talleres de introducción al arte contemporáneo en las escuelas. Aquí nos planteamos muchas cosas que no nos convencían: tiempos marcados, conceptos encapsulados, espacios predefinidos. Poco a poco fuimos derivando a otras maneras, otros tiempos, otras formas de encontrarnos… Itineramos por muchos lugares; Manresa, Mataró, Ripollet… y desde el 2013 que estamos en Bellvitge. Hasta la fecha, todos nuestros proyectos tienen en común el situarse fuera de Barcelona.

¿Por qué fuera de Barcelona?

Nos interesa cuestionar las estructuras que soportan el arte contemporáneo y la cultura en general (las cuales excluyen muchas formas y manifestaciones culturales, generando distinciones, dictaminando qué es y qué no es cultura, dónde reside y dónde no, sus categorías y jerarquías, los patrones de consumo…) y acercarnos a maneras más orgánicas de hacer. Eso es posible en la periferia, donde hay mucha invisibilidad. ¡Los márgenes son perfectos para que pasen cosas!

Desde el Ciclo Arqueología Preventiva comisariado por Oriol Fontdevila en el “Espai 13” de la “Fundació Miró”, se nos propone realizar un proyecto de mediación (concepto que nos genera bastantes dudas). Decidimos derivar los recursos hacia Bellvitge, traer a los artistas del ciclo y ver de qué manera se podía establecer un diálogo entre su trabajo y lo que pasaba en el barrio. La intención era la de repensar y redistribuir maneras y lugares de elaboración de la transmisión de saberes y prácticas culturales. Lo divertido fue que las lógicas de la institución aquí se diluyeron mucho.

¿Por qué Bellvitge?

Bellvitge era un buen sitio; conocíamos el contexto y estaban las señoras con las que llevaba 15 años trabajando en unas clases de pintura.

¿Cómo trabajáis?

A través de procesos creativos en prácticas colectivas. Nos sumamos a la comunidad (que ya existe), a todo lo que ya está pasando en el barrio, con lo que sabemos hacer, con nuestra mirada e intereses. En el 2013 la Asociación de Vecinos de Bellvitge y el Centro de Estudios de L’Hospitalet convocan a las entidades para preparar la celebración del 50 aniversario del barrio. Nosotros asistimos a las reuniones; observamos, cuestionamos y aportamos nuestro granito. Observamos que en ellas se proponen actos conmemorativos que reproducen los mismos parámetros que las instituciones: relatos míticos, épicos, masculinos, jerárquicos, verticales… Cuestionamos el ¿por qué no se problematizan las cosas?, ¿cuál es la historia del barrio que no se explica?, ¿de qué manera la historia que se está narrando condiciona el presente?… Y propusimos, junto a los miembros de la “Asociación Necronomicon’s”, realizar un juego de rol sobre la historia de los 50 años del barrio: “Bellvitge rol en vivo”.

¿Cuales son vuestros intereses?

Construir situaciones que nos ayuden, tanto a nosotros como a la gente con la que trabajamos, a cuestionarnos los espacios en los que estamos implicados. Situaciones que vayan generando memoria y sedimenten en el barrio.

Entendemos la cultura no como algo que debes consumir ni sobre lo que te tengan que educar; sino como algo que se construye colectivamente, y el juego de rol nos pareció una buena manera de conseguirlo: son muchas las personas que participan (la “Asociación Necronomicon’s”, los vecinos, el instituto, grupos de teatro, la banda de música…), todas ellas en tiempos y momentos diferentes. La idea es narrar ciertos momentos de la historia de Bellvitge. El rol nos permite explicarla desde un prisma múltiple, de voces, lugares y situaciones; interpretar el presente; decir y hacer mediante el juego…

Nos interesa construir espacios de confianza, y eso nos lo permiten los procesos largos. Hemos hecho mucho trabajo ya: redactado guiones, personajes, localizaciones. Hemos jugado y documentado 3 escenas, y ahora realizamos un taller de costura especulativa del que saldrá el vestuario para las siguientes.

También nos interesa generar espacios donde se dialogue sobre temas de los que no se suele hablar.

En el blog cuando habláis de intersecciones entre prácticas artísticas y educación, habláis de “actividades controversiales”…

Nos interesa cuestionar las cosas y ver qué capacidad de acción tenemos sobre las “estructuras que encarnamos”; aquellas que hemos naturalizado. Queremos tomar conciencia de las cosas por las que estamos atravesados y que atravesamos y ver cómo las utilizamos, interiorizamos. El conflicto nos ayuda a buscar las maneras en las que podemos aumentar nuestra autonomía, nuestra capacidad de decidir sobre las cosas.

En la tercera escena de “Bellvitge rol en vivo”, “Perros callejeros” (título basado y trabajo inspirado en una película de “cine quinqui”), tratamos un tema tabú en el barrio: la droga. La idea es reconocer la presencia de la droga en el barrio pero desestigmatizarla; la irrupción de la droga en los 80 llega a Bellvitge, si, pero también a Sarriá… y a todas partes. Se trata de deconstruir el imaginario de barrio violento.

¿Deconstruir para construir uno de nuevo?

Hay unos lugares establecidos, formales, oficiales desde los que se construye el conocimiento, y hay otros desde los que parece que sea imposible. Pues bien, lo que nos interesa es dinamitar esta idea y reconocer los saberes que se producen en esos otros lugares.

Lugares informales.

Faltan muchos espacios que salgan de la lógica del miedo; de los permisos para todo, derechos de imagen, prohibiciones, normas, patrones de conducta, jerarquizaciones… Hay una serie de espacios que se deben volver a construir.

Recuerdo que la experiencia de poder tener contacto con un ámbito artístico en el barrio cambió mi manera de ver las cosas, me ayudó a abrir una mirada hacia otro lugar, a entender desde otro sitio. Si hubiera más espacios así en los barrios, donde todo empiece a generarse desde otro lugar creo que sería más fácil empezar a construir otro tipo de estructuras más justas, maneras de pensar y relaciones más enriquecedoras.

Parece que desde aquí, no se pueda construir discurso… Pues no es cierto, desde el sótano del bloque F del barrio de Bellvitge, queremos construir discurso. Y lo queremos hacer con la comunidad!

http://lafundicio.net

Carrer Prat, 11, L’Hospitalet (Barcelona)


Entrevista escrita el maig del 2015 per Encuentros, suplement cultural, dins de la secció INTERSECCIONES ENTRE ARTE Y EDUCACIÓN: ¿Son Arte y Educación esferas independientes? ¿Cuáles son sus puntos en común? ¿Cuáles sus diferencias? ¿Qué es lo que se está haciendo? ¿Qué es lo que falta por hacer? Esta sección pretende visibilizar las intersecciones entre educación y arte a través de centros, proyectos, personas… que las trabajan.

MONTSERRAT CORTADELLAS “La pedagogía ayuda a reducir el ego del artista”

Aprendizaje colectivo en el proyecto "Entrevies". Montserrat Cortadellas

Aprendizaje colectivo en el proyecto “Entrevies”. Montserrat Cortadellas

Artista visual, educadora y asesora de visual y plástica de infantil y primaria, Montserrat Cortadellas es mujer de acción. Con una trayectoria artística siempre vinculada al mundo de la educación, reconoce que su manera de trabajar responde a su visión de la vida. Conceptos como proceso, conflicto, coautoría, internivel y experimentación forman parte de su ideología. Trabaja de asesora de visual y plástica en escuelas rurales, y también realiza proyectos artísticos y pedagógicos.

¿En qué consiste tu trabajo?

Investigo, en contexto y en proceso, por proyectos y con gente. Elimino al espectador incorporándolo, convirtiéndolo en protagonista, en coautor. En mis proyectos artísticos tengo más libertad. En mi trabajo con las escuelas me adapto a lo que están trabajando en ese momento. Aun así, intento investigar en las grietas del currículum.

¿Cómo definirías la figura de la asesora de plástica?

Una figura en peligro de extinción. Instaurada en Tarragona a inicios de los años 80, aunque sin ningún tipo de parámetros que la regulen y oficialicen. Acompaña y ayuda a los maestros en el aula, desde lo artístico y en función de las necesidades del grupo. Descubre una nueva manera de trabajar, romper esquemas, abrir ventanas… Y lo hace en equipo. No se trata de dirigir, sino de coordinar, marcar los puntos de reflexión, provocar el conflicto.

¿El conflicto?

Habitualmente, tanto en la esfera artística como en la educativa, somos espectadores pasivos; participar nos incomoda, no lo hacemos o lo hacemos a partir de unas pautas. Provoco la participación sin generar esas pautas. Cuando no encierras el conocimiento en un compartimento estanco, cuando no ordenas, no clasificas… el caos aparece.

Todos debemos decidir qué hacemos y cómo lo hacemos. El conflicto se genera porque no doy nada por hecho, dejo que sea el grupo (conmigo dentro) el que vaya generando el camino. Cuesta porque estamos enganchados a la disciplina, pero, cuando las personas se sueltan y empiezan a expresarse en libertad, se produce un “click”, un giro y la situación se reconduce.

¿Cuáles son los riesgos?

Precisamente eso, que no estamos acostumbrados a trabajar así. Yo no hago talleres para niños, sino proyectos con ellos. Además, en algunos proyectos les pido a los familiares que también participen, por ejemplo, me viene a la cabeza el proyecto “Entrevies”, en el que trabajé con alumnos de la escuela “La Vitxeta” de Reus y sus madres. Mi concepto de pedagogía no implica aprender unos conceptos concretos, sino algo más amplio: aprender a ser crítico, a tomar las propias decisiones, a ser libres. Y todo esto no interesa. La educación tiene una gran carga política, ideológica. Defiendo un aprendizaje compartido, sin jerarquías y transgeneracional, en el que la equivocación forme parte del proceso.

¿La equivocación?

¡Equivocarse es algo positivo! A partir del error aprendemos, mejoramos, evolucionamos. Si los niños ven que tú lo aceptas y reconoces que no pasa nada, se contagian de esta naturalidad y pierden miedo y presión.

¿Cómo trabajas todo esto en el aula a partir del arte contemporáneo?

Parto de algún concepto que ellos estén trabajando y traigo piezas, trabajos de artistas, procesos… en relación con ese concepto. Como asesora siempre he trabajado en escuelas rurales; al ser pequeñas, hay más libertad para experimentar y poner en práctica la lista de “res”: releer, reformular, redescubrir… En definitiva, alejarse de las fórmulas establecidas con roles inamovibles y predefinidos.

¿La pedagogía y el arte siempre han estado alejados? ¿Por qué existe esta distancia?

En este país, el potencial del arte a nivel educativo es completamente desconocido, por eso no hay necesidad de impulsarlo. Estamos alejados de las estructuras y los procesos artísticos; por lo tanto, las escuelas (que son un reflejo de la sociedad) también. Por ejemplo, los padres (incluso los maestros) raramente se sienten cómodos estableciendo un diálogo con el arte contemporáneo y sus hijos o alumnos, porque no saben qué decir.

La responsabilidad no solo recae en los padres y maestros, debemos ser nosotros (artistas, críticos, instituciones, educadores…) los que nos replanteemos las formas de explicar, de romper barreras, prejuicios. De acercarnos. Y aquí la pedagogía tiene un papel crucial.

¿Qué aporta el arte a la pedagogía y la pedagogía al arte?

El arte puede aportarlo todo. Especialmente conocimientos globales (no segmentados) y otras maneras de hacer y de entender el mundo. La pedagogía aporta al arte un acercamiento a lo colectivo, un carácter social. Ayuda a “bajar los humos”, a reducir el ego de artista. ¿Qué tienen en común? El proceso, que es lo que me interesa, más que los resultados. El proceso es imprescindible para generar conocimiento.

Explícanos alguno de tus proyectos.

Uno de los últimos ha sido “Tenir lloc[s]”, presentado en la jornada “Fem cultura de carrer”, organizado por la CUP de Reus. Es un proyecto participativo y colaborativo, dirigido a un amplio sector social (internivel). Pretende señalar, dar a conocer, poner en valor una serie de ubicaciones (lugares, barrios, urbanizaciones, “masos”, barrancos…) que conforman la ciudad de Reus, y contextualizarlas mediante nombres, coordenadas e imágenes de referencia.

La participación consiste en relacionar todas o algunas de las informaciones que constituyen la propuesta, utilizando todas las variaciones posibles (ciertas o inciertas), en función del criterio de los participantes y una vez descifrados los códigos que representan estas informaciones.

Con la intención de huir de los tópicos de centro-periferia, la propuesta ofrece varias lecturas: el conocimiento nominal de los lugares, sus ubicaciones y estéticas; la valoración del modelo de ciudad, la uniformidad, la masificación… y cómo afecta a nuestra calidad de vida; análisis de aspectos históricos (inmigraciones), económicos (valor del sol), simbólicos (situación geográfica y distancia del centro de poder), políticos (distancia de los supuestos problemas), ideológicos (ubicaciones clasistas)…

Webs/projectes:

http://addend.comissariat.cat/

http://comissariat.cat/mcb/index.html

http://culturant.blogspot.com

https://estrategiesdeconeixement.wordpress.com


Entrevista escrita l’abril del 2015 per Encuentros, suplement cultural, dins de la secció INTERSECCIONES ENTRE ARTE Y EDUCACIÓN: ¿Son Arte y Educación esferas independientes? ¿Cuáles son sus puntos en común? ¿Cuáles sus diferencias? ¿Qué es lo que se está haciendo? ¿Qué es lo que falta por hacer? Esta sección pretende visibilizar las intersecciones entre educación y arte a través de centros, proyectos, personas… que las trabajan.

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MAMT PEDAGÒGIC

Col·legi Mare Nostrum. Cos humà en moviment

Col·legi Mare Nostrum. Cos humà en moviment. Fot. MAMT

MAMT PEDAGÒGIC. Proyecto educativo del “Museu d’Art Modern de la Diputació de Tarragona”

El “MAMT Pedagògic” realiza un trabajo al servicio del territorio: sus artistas, sus escuelas, su gente. Al cargo Marisa Suárez, responsable del proyecto de difusión y Núria Serra, historiadora del arte. Marisa y Núria son educadoras de museos. La proximidad es una de las esencias de su trabajo.

Nacimiento, contexto y función del “MAMT Pedagògic”

En 1991, a partir de una importante reforma del MAMT y su museografía, nos encontramos con la necesidad de abrir la colección a las personas. El MAMT es un museo pequeño, 10 personas en plantilla. El departamento pedagógico se encarga de la difusión, las actividades y la educación. Somos educadoras de museo, un trabajo esencial, ¿qué sentido tiene un museo sin público? A diferencia de otros centros que contratan empresas externas, aquí lo hacemos todo nosotras: desde pensar las ideas a llevarlas a cabo. La parte positiva es que estamos en todo el proceso, podemos ver lo que falla y cambiarlo con mucha más facilidad. La parte negativa es que el servicio pedagógico se limita a nuestro horario, de lunes a viernes de 7.30 a 15h.

¿Qué es una educadora de museo?

Alguien que facilita y gestiona la lectura de los inputs visuales y sensitivos que recibimos a diario. No se trata de imponer un discurso. Debemos saber escuchar, estar atentas, establecer vínculos. Nuestro trabajo implica transversalidad, energía y mucho ojo (instinto). Es esencial tener en cuenta la persona que está delante tuyo (no es lo mismo un escolar de P4, un estudiante de arte o un grupo con riesgo de exclusión social). En función de esto trabajas una obra u otra. La lluvia de datos y fechas no es lo importante, sino contar una historia que conecte al grupo con lo que está trabajando (una pieza, una técnica, un lugar, un contexto, una idea…). Somos puentes. Nuestro objetivo: convertir el MAMT en un espacio poroso, abierto e interactivo. Nuestra filosofía: estar al servicio de las personas que vienen al museo, hacer que se sientan a gusto, casi como en casa. Atraer a los públicos para que quieran volver.

Atraer, especialmente, a la Escuelas.

Trabajamos con muchos públicos: mayores de 65, familias, personas con NEE (Necesidades Educativas Especiales), inmigrantes, universitarios… Pero el grueso de nuestra actividad se centra en las escuelas. Al inicio el reto era: ¿cómo vincular la colección con su programa curricular? Fuimos de puerta en puerta, presentándoles el proyecto y buscando complicidades. Hoy, 24 años después, las escuelas repiten; ¡hay alumnos universitarios que llevan viniendo al museo desde P3! El museo es una herramienta muy útil para trabajar todas las materias (no solo visual y plástica) de forma transversal.

Somos un referente, ya que el MAMT es el único museo de la demarcación que tiene una programación física y estable de arte moderno y contemporáneo, con un programa pedagógico. Al ser un museo de la Diputación trabajamos con el territorio que abarca: comarcas de Tarragona y “Terres de l’Ebre”; por lo tanto, recibimos escuelas de Tarragona y sus barrios, pero también de Altafulla, Torredembarra, Reus, Llorenç del Penedès, Tortosa…

¿Cómo trabajáis con estas escuelas?

Cada año nos reunimos con los docentes, valoramos el curso y preparamos el siguiente. Para nosotras es muy importante que los docentes se impliquen para que la visita no sea un hecho puntual, sino un proceso. Por ejemplo, “Ets un artista i exposes al MAMT” es un proyecto colaborativo con los alumnos de Educación Infantil y Primaria. Pactamos un tema que se trabaja durante el curso, en el aula y en la visita-taller. De este trabajo sale una creación por grupo. Un jurado escoge 12 y se edita un calendario. Además se realiza una exposición con todas las obras presentadas. La inauguración es una fiesta a la que asisten padres e hijos. De esta manera todos los participantes conocen de primera mano el proceso de una exposición y, lo más importante, se implican con el museo.

Establecer vínculos permite conocer de primera mano sus realidades.

Exacto, sabemos que muchos maestros no son especialistas en arte contemporáneo; provienen de campos generalistas y necesitan estrategias para entender los códigos de la cultura visual y trasladarlos al aula. Desde el museo queremos dar respuesta a esto: estamos preparando unos cursos de formación (para maestros de infantil y primaria).

Las jornadas pedagógicas, que cuentan con la colaboración de la URV, también responden a la necesidad de llenar un vacío existente: ofrecer un lugar de encuentro, reflexión, contraste… en torno a los vínculos entre arte y educación. Este año, en su XII edición, se celebran el 29 de abril y llevan como título “Arte, educación y comunidad. Proyectos artísticos e intervención en contextos sociales”.

¿De qué manera el arte puede ser útil en la educación?

Por su riqueza expresiva y los interrogantes que plantea, contribuye a la formación de individuos receptivos, dialogantes, imaginativos, reflexivos y empáticos. La creatividad nos hace vivir mejor, nos hace ser más abiertos, más respetuosos. Siempre se habla de la normalización de la lengua, pues nosotras trabajamos en la normalización del arte.

Web: http://www.dipta.cat/mamtpedagogic/


Article escrit el març del 2015 per Encuentros, suplement cultural, dins de la secció INTERSECCIONES ENTRE ARTE Y EDUCACIÓN: ¿Son Arte y Educación esferas independientes? ¿Cuáles son sus puntos en común? ¿Cuáles sus diferencias? ¿Qué es lo que se está haciendo? ¿Qué es lo que falta por hacer? Esta sección pretende visibilizar las intersecciones entre educación y arte a través de centros, proyectos, personas… que las trabajan.

Un lugar llamado galería. La valentía de la horticultura en medio del desierto.

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Las definiciones pueden llegar a ser muy útiles porque permiten ir más allá de ellas mismas. La de galería se multiplica en sus acepciones. De espacio abierto, sostenido por pilares, en el que entra la luz y se puede pasear; túnel subterráneo para comunicar, desaguar y filtrar agua; a local donde se exponen y venden obras de arte, entre otras.

Más complicado es el tema de los análisis. ¿Alguien conoce alguno referente al panorama de las galerías de arte contemporáneo en Tarragona? Quizás la falta de objeto inutilice la necesidad de su existencia, pero aún así se podría analizar esa falta de objeto.

¿Cual es el papel de una galería dentro del entramado del acto creativo contemporáneo?

Cogiendo prestadas las palabras de Assumpta Rosés “una galería es una empresa, que fomenta el coleccionismo, que sigue a artistas con una cierta constancia y divulga su obra a escala nacional e internacional. Tiene presencia, contactos, clientes y, sobre todo, un criterio expositivo profesional y definido”.

Pues bien, de todo esto, y en el ámbito contemporáneo, Tarragona es un desierto. Y ahí entrarían en juego los factores de análisis. ¿Qué es lo que sucede en esta ciudad? ¿Qué falla? ¿El apoyo? ¿Los contactos y clientes? ¿La proyección? ¿El criterio? ¿La pedagogía o la conciencia? ¿Se adaptaría ese concepto de galería dentro del entramado social en el que nos movemos? Tantas preguntas, una detrás de otra aunque tan mezcladas, esperando a ser respondidas. A veces las respuestas pueden ser otras preguntas. Y, a veces, la voluntad de dar respuesta puede desencadenar en ciertos actos.
Actos de valentía como fundar una galería con vocación contemporánea en medio de este desierto. Y la Galería Tárraco es un ejemplo.
Situada dentro del circuito turístico potente de esta ciudad (en la Parte Alta, a la salida del Claustro de la Catedral) no se esconde ni avergüenza de nutrirse de sus beneficios. Es una tienda de souvenirs, si. Aunque rompiendo los estereotipos que existen alrededor del término. Que el guiri de turno se lleve a casa una pieza artesana original de un creador local, quien ha dedicado tiempo, esfuerzo y conciencia a realizarla, es una idea bastante sostenible del modelo de calidad que tantas bocas llena. Aunque este sería un modelo real. Más allá de una tienda de recuerdos, es una galería de arte, en la que se expone y pone a la venta la obra de ciertos autores (la mayoría locales). Por lo tanto es una oportunidad, un apoyo y una vocación de proyección y comunidad.
A parte de todo esto también actúa como centro cultural: realiza talleres, conciertos, clubs de lectura, cinefórums, conecta artistas de aquí con proyectos nacionales e internacionales, organiza colectivas… Es una lucha por remover esta masa de ingredientes dispersos a ver si, de una vez por todas, se cuece y solidifica convirtiéndose en un delicioso pastel al que todos queramos hincar el diente.
La Galería Tárraco es, al fin y al cabo, un espacio al que podemos recorrer si tenemos sed de cultura, saciándonos menos o más. Un espacio al que podemos ir si tenemos inquietudes artísticas, si queremos conocer, aprender y disfrutar del arte en toda su amplitud, o si tan solo queremos pasar un rato agradable, en una espectacular bóveda de cañón medieval. Un túnel húmedo pero en el que se esparce la luz y el silencio del sol de una manera especial, casi mágica.

Galería Tárraco
C. Mare de Déu del Claustre, 3. Tarragona
De martes a sábado de 10 a 14 y de 16 a 21h, domingos de 10 a 14h


Article escrit per Encuentros, suplement cultural. Publicat l’abril del 2014. Pàg. 3 Anar-hi

Memento Mori. Antoni Bernad. Fotografía de moda y el valor de la duda.

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La fotografía de moda ha sido estigmatizada. Quizás porque desde una posición romántica representa lo contrario a lo marginal (nos sitúa en el centro; allí donde todos los focos sociales establecidos convergen; la tierra dorada en la que crecen el éxito, el deseo y la eterna juventud). Y lo contrario a lo sincero, a lo introspectivo, a lo universal (se mueve en la frivolidad y el artificio).
Moda. Elegancia, relojes de diamantes, coches de lujo. Mujeres imposibles, gobernando el mundo desde sus tacones. El vértigo de la cumbre; la voracidad de la cima, donde no caben muchos ni por mucho tiempo. Consumo, creado para alejarnos de las necesidades reales. Vanidad y buen gusto (según Helmut Newton “el buen gusto es una normalización de la mirada”). ¿Qué se lleva esta temporada? El color lapislázuli, el pelo a lo cacatúa y los bolsos-petate. Hay que estar en la onda. O morir.

Este discurso aporta una visión unidireccional y difumina la apreciación de la materialización creativa a través de la fotografía. Si pensamos en lo que autores como Richard Avedon, Annie Leibovitz o Irning Penn nos hacen sentir con sus trabajos nos alejamos completamente de lo superficial.

La fotografía de moda tiene su propio lenguaje, aunque también entabla conversaciones con otros géneros como el retrato, sirviéndose de su esencia para generar piezas más personales y profundas. Esta “abertura de miras” es lo que podemos encontrar en la retrospectiva que le dedica la Galería Forum al fotógrafo Antoni Bernad.

En la primera toma de contacto se nos presentan tres imágenes con un marcado aire urbano, cosmopolita. La elegancia, la feminidad y el erotismo, potenciados por el blanco y negro, laten con fuerza y marcan el ritmo de las composiciones.
Avanzamos por la rampa que nos conduce al otro nivel, la imagen que se nos va acercando es un retrato de una mujer mayor, con la vida impresa en su piel; arrugas, bolsas y manchas le otorgan una digna naturalidad. Ella nos da una pista de lo que está aún por llegar.
En la siguiente sala la fotografía de moda desenvuelve todo su esplendor y paradoja: representación de ideales de belleza temporales, cuya autodestrucción es su elixir vital; recreación de universos estéticos, espacios para los sueños colectivos, lugares que rechazan las complicaciones de la realidad. Refugios donde esconderse de los miedos y desarrollar un complejo entramado de esperanzas, deseos y sueños. En este mundo de bella ensoñación tan solo nos devuelve a la realidad el ojo de pánico del caballo. Una bella y rubia jinete, su mirada se escapa del encuadre, los labios entreabiertos, un entorno idílico: árboles, lago, villa señorial… El único detalle que el gran equipo que hay detrás de la cámara no ha podido controlar es esa mirada que te remueve las entrañas.

En el tercer nivel la mirada de autor despliega todo su universo creativo, huye de la rigidez y genera composiciones frescas e íntimas. El personaje que se nos muestra no es un producto cosmético, no se introduce en el encuadre como un elemento más, sino que es todo el lenguaje fotográfico el que gira a su alrededor.
Laura Ponte, Carolina Herrera, Penélope Cruz, Antoni Tàpies, Martina Klrein, Joan Miró… Bernad consigue desnudar sus almas, exprimir sus esencias y transformarlo en historias por contar, en miradas, gestos, texturas, juegos de luz, espacios y objetos psicológicos. No son modelos, arquetipos a seguir, sino singulares e irrepetibles.

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Junto con la del caballo, hay otra mirada que sobrevuela la exposición, que se escapa para conectarnos a algo muy especial que nos incomoda y emociona a la vez. Los iris vidriosos de Miró, tan llenos de luz y de eternidad. Otro tipo de eternidad. Tan llenos de algo que está pero que se escapa, que se escapa de todos los convencionalismos y artificios. La pureza de lo auténtico.
La sinceridad del dolor, del sufrimiento y de la fragilidad que nos tambalea ante tanta belleza, ante tanta fealdad.
El valor de la duda y del miedo a la propia conciencia siempre será mucho más interesante que cualquier perfume caro que te marque el camino a seguir.

Antoni Bernad
Galeria Fòrum
Casa Canals, Calle Granada, 11
De martes a domingo, de 10 a 14.30 h
Hasta el 22 de junio


Article escrit per Encuentros, suplement cultural. Publicat el març del 2014. Pàg. 12 Anar-hi

“Objectiu Actiu” o el poder de la gran ola.

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Son las 20 horas de un miércoles 19 de marzo. Una luz que viene del interior ilumina el rellano del discreto acceso lateral al Teatro Metropol. Cierto nerviosismo impulsa a alguien a entrar y salir de la zona iluminada. La acera acoge cada vez más personas, que se dirigen hacia la luz interior para sumergirse en la oscuridad. Allí, más cerca del vientre de la tierra, es donde espera el bullicio.

Un alboroto de personas sentadas, de pie, en la barra, buscando algún sitio donde establecerse, hablando con alguien que se acaban de encontrar, un compañero, un amigo, un conocido. Es Tarragona. Y lo que sorprende precisamente (y con perdón) es que sea Tarragona… Tanta gente! Tanta implicación, ilusión, expectación.

“Objectiu Actiu” nace en diciembre del 2013 y en su segunda edición confirma lo que ya quedó muy claro en la primera: que es un éxito rotundo. La clave y esencia de este éxito recae en la participación. El proyecto es fresco y ha sabido aprovechar la popularidad de la fotografía para implicar a todos aquellos cómplices, alimentar su ego y situarles en un contexto, más o menos concreto.

Estamos sumidos en el Imperio de la Imagen. Tengamos más o menos armas para descifrarlo, nuestra mente, nuestra mirada, nuestra manera de comunicarnos están profundamente empapadas en este gran río que fluye incansable. Este es el caldo que se cuece por aquí, nuestra realidad; y la fotografía es el arma más potente que tenemos para representarla, para extraer y crear imágenes de ella. Potente por utilizada. La fotografía es como la gran ola de Hokusai, un medio líquido pero solidificado por la fuerza de la unión, por su impulso. Más grande o más pequeña, con más o menos conocimientos, intenciones, profesionalidad o placer, experimento o contención. Búsqueda o encuentro, crítica o placebo (o ambas cosas). La belleza, la historia, el blanco y negro, el color. El día a día, la abstracción de una idea. Hay tantas posibilidades como mentes y miradas. Por esta infinidad de posibilidades y porque es un fenómeno real (la gente dispara constantemente, a cada segundo, en cada lugar) por todo esto, la fotografía es un potente imán.

Un imán muy bien utilizado por “Objectiu actiu”, que nació con la voluntad de ser un lugar de encuentro y gestación, un impulso, una pancarta publicitaria, un grito de atención o un simple “ola k ase”. Esta iniciativa se nutre de todo aquel que haga fotos, ya sea profesional o amateur, y que quiera compartirlas con los demás, mediante un video montado de unos 3 minutos. En estos encuentros se reúne la comunidad fotográfica de la ciudad, los estudiantes y profesores de la escuela de Arte, las madres, padres, abuelas, amigos, otros interesados y los participantes, sean quienes sean. Este, quizás, es el punto más diferenciador del proyecto y la posible clave de su éxito. La idea es reunirse, tomar algo, ver fotografías, pasar un buen rato y si hay alguna chispa que provoque un incendio (creativo), mejor que mejor, objetivo satisfecho.

Objectiu Actiu
http://www.objectiuactiu.cat/


Article escrit per Encuentros, suplement cultural. Publicat el març del 2014. Pàg. 2 Anar-hi

Rodar y rodar. Trayectoria y suspensión. Un camino por el alma de las cosas.

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“Rodar, rodar y rodar.
Hasta marearnos.
Sentir que el mundo gira. Sentir que estamos vivos, experimentar el movimiento.
El movimiento del cuerpo que nos hace perder el mundo de vista, quedando solo el hilo que nos conecta a él, el hilo que soporta nuestro peso.”

El hilo es una construcción cultural, doméstica, al servicio del cobijo, del placer y de la necesidad humanas. Es una construcción mitológico-simbólica que lo conecta a la vida, a lo sagrado, al destino. El hilo une y salva.
El hilo es el camino; Dolors Puigdemont tira de él y nos propone un tránsito tanto físico como espiritual. Un itinerario que recorre diferentes lugares.

El primero de estos lugares, que también podría ser el último ya que reside al margen del camino, es un receptáculo que cobija voces íntimas y sabias tejidas por los años y las letras. Briznas de vida recorridas por el hilo de la existencia que lo invade todo.

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Al segundo lugar se accede a través de un tótem o cruz de término que nos indica que estamos entrando en un sitio especial y mágico. Una jaula abierta, reposo ancestral de una colección de hojas caducas. Una instalación que actúa como declaración de intenciones de toda la exposición: naturaleza intervenida, espacio y estructura, aire y luz, símbolo y presencia.
Este segundo espacio está ocupado por volúmenes metálicos que penden de un hilo. Bailarinas de malla galvanizada que giran alrededor de su propio eje. Trayectoria y suspensión. Tal y como dice la propia Puigdemont “Jo rodo, tu rodes, ell roda, tots rodem. Partícules rodant de manera multidireccional i en diferents freqüències.”
Paraboloides, conoides, hiperboloides… Formas complejas y bellas. Cuerpos que juegan con el espacio que ocupan y con el nuevo que genera su proyección en la pared; microuniversos de sombras, planos y profundidades. Intersecciones atómicas. Partículas perdidas divagando por el universo. Rodando. Geometría sensible en la que la luz se desliza por cada uno de los recodos del entramado reticular, realzando su movimiento, proyectando una dimensión que trasciende la propia forma.
Coordenadas emocionales que nos permiten conectar con el infinito al que estos cuerpos metálicos nos conducen.

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Continuamos el recorrido por el tercer de los lugares, allí Puigdemont exprime el espíritu de los elementos naturales (el río, el bosque, el viento…) para conferirlo a las instalaciones. Árboles cuya energía se suspende en el aire mezclándose con el espacio y la luz. Árboles amarrados a la tierra; una reunión de ancestros. La tribu escucha en silencio el ritmo cíclico del violín, cuya partitura ha sido escrita para que desvele el misterio de la vida. Lo sublime en la naturaleza se somete; intemperie, soledad, libertad y fuerza construyen una arquitectura, un hogar para el espíritu.
Y el camino del hilo nos conduce hasta aquí para sumergirse, mediante un movimiento lento y poético, en el eterno fluir del río.

En un mundo repleto de objetos es emocionante ver como hay quien los trabaja y presenta de tal manera que trascienden su fisicidad para transmitirnos tanto. “Penjar d’un fil” es un viaje por el alma de las cosas (del cuerpo, del bosque, del cosmos, de la geometría…) demostrando la conexión que existe entre todas ellas. La física y la gravedad, la fe y el existencialismo, la mecánica y la sensibilidad. Un viaje hacia nuestra esencia, ya que las instalaciones contactan con ella sin pedirnos permiso, de tal manera que nos encontramos, casi sin saber por qué, rodando y rodando. Rodando por el espacio; por el bosque; por el oxígeno, como partículas en un día soleado de febrero.

“Penjar d’un fil” Dolors Puigdemont
De martes a sábado de 10 a 13h y de 16 a 19h
Domingos y festivos de 11 a 14h
Hasta el 23 de marzo del 2014
Tinglado 2 del Moll de Costa del Puerto de Tarragona


Article escrit per Encuentros, suplement cultural. Publicat el febrer del 2014. Pàg. 12. Anar-hi

ÀNGEL POMEROL Y LA PÉRDIDA DE LAS BÓVEDAS CELESTES.

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“In memoriam” Réquiem a una civilización extinta.

Un “investigador de formas”. Así es como se define Àngel Pomerol; un artista preocupado por “la materialización de las ideas en un momento en el que el concepto aurático ha desaparecido del objeto artístico”*.

Fruto de esta preocupación e investigación presenta “In memoriam”, un relato donde las ideas se manifiestan mediante metáforas visuales. Un relato por escenas (grupos escultóricos) que narran una historia repleta de símbolos, homenajes y puntos de fuga.

Ratas cautivas, ratas liberadas. Ratas esparcidas por el espacio, royendo a conciencia 3 peonzas gigantes, convirtiéndolas en engranajes. Piezas geométricas que nos remiten a cadenas moleculares fragmentadas (¿nos invitará Pomerol a descodificar nuestra información genética, sumiéndonos en el olvido?). “Moléculas borrominianas” que tienen que pasar por el embudo (tránsito, filtro). Esqueletos de cúpulas, jaulas de hierro forjado desparramadas por el suelo, enteras, rotas, encima de patinetes… Ejércitos de hongos que se alejan, en formación, de unas vitrinas que, en un pasado, confirieron valor y ahora quedan vacías, acumulando polvo en su base aterciopelada. Y por último, una escena en la que se concentra la máxima tensión simbólica: dos brazos formados por medias negras rellenas de serrín (¿pólvora?), se dirigen, desde lados opuestos, a un objeto central; una gran granada elevada sobre trozos de madera desechados, teas preparadas para arder. En su seno yacen dos cadáveres de la Guerra Civil, imágenes extraídas del libro “La dominación roja”, que se encuentra encerrado en una vitrina, delante de la escena. Parece ser que todo está preparado para la chispa iniciática que encienda la mecha y lo active todo. Todo preparado para que la pólvora transite, de luto en luto, hacia su irremediable destino.

“In memoriam” es una ceremonia de despedida de un pasado que ya no volverá. Una ceremonia en la que los invitados van ocupando el espacio cedido, reposando en él su cuerpo físico cargado de mensaje, un mensaje que se configura a través del discurso del sacerdote y que navega a la deriva más allá del mismo.
Un ritual que parte de la pérdida. La pérdida del aura del objeto (de ahí el homenaje a Benjamin), presente en todas las escenas. La pérdida de la sacralidad del arte, de ahí el recordatorio al significado de las cúpulas en la antigüedad: bóvedas celestes que conectaban el ser con el cosmos. Estas cúpulas han quedado desfragmentadas en un presente profano, convertidas en jaulas de sueños volatilizados. La pérdida de la utopía, de las aspiraciones espirituales, de ahí el recuerdo a los obeliscos, a las columnas infinitas de Brancusi.
Estas y más pérdidas transitan un tiempo de desencanto, incertidumbre y desorden. Una postmodernidad reflexionada desde el homenaje a la memoria, al olvido. Una pérdida, un malestar expresado desde la comodidad de la belleza. Del orden, del sistema. Artefactos de madera pulida y cálida, ordenados en grupos de significado, esparcidos en un desorden controlado.

Pasen y vean. La ceremonia; un Requiem a una civilización extinta, ya ha empezado.

* Idea extraída de la hoja de sala escrita por el mismo autor (recomendamos su lectura, al igual que la del catálogo con textos de Assumpta Rosés).

“In memoriam” Àngel Pomerol
Del 12 de diciembre de 2013 al 26 de enero de 2014
De martes a viernes de 10 a 20h
Sábado de 10 a 15h y de 17 a 20h
Domingo y festivos de 11 a 14h
Museu d’Art Modern de Tarragona
C/Santa Anna, 8, 43003 Tarragona


Article escrit per Encuentros, suplement cultural. Publicat el desembre del 2013. Pàg. 12. Anar-hi