“CATEDRAL”, O DE COMO SUPERAR LA MIRADA PARA PODER VER

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CATEDRAL, O DE COMO SUPERAR LA MIRADA PARA PODER VER.

Recordé haber leído en algún sitio que los ciegos no fuman porque, según dicen, no pueden ver el humo que exhalan.*

Desde marzo del 2011 “La Capella de Sant Roc”, en Valls, acoge el ciclo “Catedrals a la capella” comisariado por Joana Hurtado. El ciclo expone proyectos generados por diez artistas (ya llevan seis) tras la lectura de “Catedral”, un cuento de Raymond Carver.
La historia de este texto narra la voz del pensamiento de un hombre ante su contacto con un ciego. De como se da cuenta de su imposibilidad por describir con palabras una catedral, y de la sensación que experimenta al dibujarla con los ojos cerrados.
Mediante un lenguaje directo y un estilo huraño, Carver nos mantiene en tensión durante todo el relato. A pesar de ser uno de sus cuentos más reveladores y positivos, “Catedral”, a través de una trama aparentemente ligera, nos hunde en la historia y nos deja suspendidos en medio de su oscuridad. Tenemos que ser nosotros mismos, en nuestra ceguera, los que empecemos a ver.

Carver presenta un personaje protagonista con una estructura supeditada por el sentido de la vista. Una estructura de conocimiento que se ve amenazada ante la visita del ciego. Alguien que siembra la duda. Algo que dinamita los cimientos del edificio (¿de la catedral?) y produce un cambio. Una metamorfosis.
Por lo tanto, podemos encontrar en el relato una reflexión sobre la ceguera. La ceguera como enfermedad. Como posición ante la vida. La ceguera del predominio de la vista. La ceguera como mecanismo de defensa. ¿Quién es más ciego?

Y a partir de aquí se abre un universo de posibilidades para configurar un Ciclo en el que se debe pensar la mirada, sus mecanismos, prejuicios, conjeturas y estructuras. Catedrales entintadas, que imprimen la historia de sus huellas; las huellas de su ascenso. Catedrales sonoras, dibujadas desde la mirada de la memoria. Catedrales en blanco y negro cuya apariencia se cuestiona desde un discurso contextual; destruyamos el miedo que nos encierra en la caja para poder ver el color! Catedrales con vidrieras tapiadas cuyo interior estalla en luz; una luz configurada más allá de las apariencias. Catedrales tridimensionalizadas a partir de la memoria de los vecinos de Valls. Catedrales fotocopiadas, desplazadas.

Partiendo de un texto que explosiona la estructura que cree en la preeminencia de la vista como superlativa forma de ver, cada una de las seis intervenciones artísticas ha generado un discurso conceptual sobre el “ir más allá de la mirada” (cerrar los ojos y dejarse guiar por la luz de la ceguera; desplazar la imagen para dar lugar a otras realidades igual de potentes, etc.), aunque todas lo han hecho desde la propia mirada. Dependiendo así del sentido de la vista para que los espectadores reciban el contenido de su trabajo. Miradas que plantean mirar la mirada cerrando los ojos, aunque, curiosamente, todas requieren este sentido para poder ser transitadas.
¿Seremos algún día capaces, más allá de la literatura, de superar la mirada para poder ver?

* Raymond Carver, “Catedral”, Anagrama, Barcelona, 2009.


Article escrit per Encuentros, suplement cultural. Publicat el 28.07.2012. Pàg. 13. Veure

En motiu del cicle “Catedrals a la capella”, a la Capella de Sant Roc

Imatge: Extreta de l’exposició de Gerard Cuartero, “I de sobte, és impossible estar-se quiet”. Esther Canals

ALGO SE “MICRO-CUECE” EN TARRAGONA

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“No era el llop” Mar Borrajo

“Micro-Cicle” un nuevo programa de exposiciones para jóvenes creadores.

Cuando uno navega perdido siempre agradece la luz de un faro, aunque éste sea minúsculo. Cuando uno (di)vaga descalzo y desnudo siempre agradece el calor de un lugar donde reponerse. Cuando uno sube y sube, sin dejar de escalar, trepar, saltar siempre agradece el sabor de una mano que tire de él y lo deposite en un lugar firme. Una pequeña repisa donde sostenerse, mirar a su alrededor orgulloso de lo que se ha conseguido, fascinado por todo el esfuerzo invertido en ello. Pero sólo un momento. El necesario. Y luego continuar.
Orientación, protección, apoyo. Parece ser que cuanto antes ese uno se de cuenta de la soledad de sus pasos, del desamparo como punto de apoyo, de la intemperie que supone abrir ciertas puertas…mejor. Mejor o más preparado para poder compartir el fruto de todo eso. Aún así siempre debe haber un lugar donde parar, alguna oreja dispuesta a escuchar, unos ojos dispuestos a mirar, unas manos dispuestas a escribir, dibujar, tachar, jugar. Un cerebro con el que debatir. Un megáfono con el que llegar más allá.

La idea es la siguiente: se debe estar atento! Se debe estar atento porque al andar nos podemos encontrar con una idea, persona o espacio con el que sea posible que todo esto suceda.
Y algo está sucediendo. Micro-Cicle. Un nuevo proyecto está apunto de romper la cáscara. La madre de los huevos es “La Baridana. Acció artística”, pero en la gestación también han intervenido la Escuela de Arte y Diseño de Tarragona y los Ayuntamientos de Tarragona y de La Canonja. Repsol YPF ha desembolsado la incubadora, que dará el calor necesario para que el polluelo pueda desenvolverse en un medio definido en muchas ocasiones como hostil.

Micro-cicle” es un proyecto de micro exposiciones que duran apenas un mes, en el que se han escogido, mediante convocatoria pública, seis de las propuestas lanzadas por jóvenes creadores del territorio. De estas propuestas, tres se expondrán en la sala Kesse de Tarragona y tres en la sala del Castell de Masricart de La Canonja. Además irán acompañadas de actividades que giren a su alrededor y que activen otros registros de relación mediante la colaboración y la participación.

El espacio Kesse y el proyecto creado por “La Baridana. Acció artística” (formado por Núria Rion y Sílvia Iturria) “Micro-Cicle” podrían cosiderarse unos buenos apeaderos. Una buena repisa en la que reafirmarse, experimentar(se), trabajar(se), visibilizar(se)…

La primera en apearse será Mar Borrajo con su trabajo “No era el llop”, el cual irá acompañado de un taller de caligrafía expresiva.

Una repisa es una oportunidad. Hay que saber buscarla. Hay que saber encontrarla. Hay que estar preparado para fabricarla con nuestras propias manos o con nuestras ideas, si es necesario.

Es el objetivo de esta sección dibujar en la mente de todas aquellas personas que creen que en esta ciudad nadie hace nada, un gran “Pues si! Algo se micro-cuece en Tarragona”.


Article escrit per la secció “Algo se Cuece en Tarragona” d’Encuentros, suplement cultural. Publicat el 28.01.2012. Pàg. 3. Veure

En motiu de la primera exposició de Micro-Cicle: “No era el llop” de Mar Borrajo

Imatge: “No era el llop” Mar Borrajo

RETÓRICA DEL BLANCO. FOTOGRAFÍAS DE J. RAMÓN MORENO

Retórica del blanco. Fotografías de J. Ramón Moreno.

Es como cerrar los ojos y ver. Blanco. Todo en blanco.
Escuchar. Oír un piano que suena a lo lejos. “La Chute” de Yann Tiersen.
Podría ser.
Aunque también podría ser como dejar hablar al silencio. Soltarlo. Dejar que circule por el espacio. Libre. Que colme sus cavidades. Que recorra sus ángulos. Que se regocije en su propia naturaleza. Que establezca una danza con su sombra.
Luz.
Matices cartesianos, luz y sombra. No es oscuridad, es luz que muere, que se debilita lentamente para volver a renacer. Que lo llena todo de energía.
Llueve poesía, el Blanco lo ha inundado todo.
Alumbre.
El Blanco presente en los espacios. Espacios creados a partir del Blanco, a partir de la luz que irradia. El constante parto lumínico que concibe no-lugares cuya genética consiste en inmolarse al acto. J. Ramón Moreno ha conseguido captar una treintena de los miembros descendientes de este eterno acto de vida, antes de su desaparición. Ha captado sus fragmentos a partir de líneas, de formas que nacen de la luz y se difuminan en su propio seno. El “eterno retorno”, una de las esencias del acto fotográfico.
Una viable, aunque incompleta, clasificación de la exposición la dividiría en dos miradas. “El sur” y “En blanco”.
En “El sur” encontramos fragmentos arquitectónicos con sabor a sal. Espacios vivos, identificables con esa esencia mediterránea: grietas que ensucian la piel que habitan las imágenes; improntas de vida, paso, uso. Misterios calcinados.
En “En blanco” encontramos fragmentos arquitectónicos con carácter racional. Espacios especulares, limpios, simetrías inquietantes. Fotografías impresas con pigmentos minerales que te sumergen en lo más hondo de la calina. Fisicidad etérea. Espacios líquidos por los que deambula la luz perdiéndose en su origen primigenio. Nichos donde reposa en paz la oscuridad. El Blanco que pretende ordenar la entropía humana. Que geometriza la mirada ordenando su rumbo por la superficie. Geometrías regladas, rectas nacidas de curvas. Líneas que se asoman a la proa de la tela para llamar la atención de la mirada y conducirla por las sendas más inexplorables de la profundidad de la obra. Por abismos ilusorios. Abismos donde parece residir la verdad más absoluta de la luz: su sombra.
Si todos cerráramos más los ojos, el mundo vería mejor. Todo en blanco.


Article escrit per Encuentros, suplement cultural. Publicat el 30.07.2011. Pàg. 12. Veure

En motiu de l’exposició “J. Ramón Moreno. “En Blanco”” al Museu d’Art Modern de Tarragona

Imatge: Esther Canals