LES SALONNIÈRES “¡A todo el mundo le gusta jugar!”

“Taller-Performance DIWO en Lo Pati” The Salonnières

Les Salonnières es un colectivo indisciplinar formado por tres mujeres que han revolucionado la “política de la conversación” presente en los salones del siglo XVIII con su máxima; el “DIWO” (“Do It With Others”). Esta premisa la llevan a cabo a partir de una práctica basada en acciones artísticas que combinan intimidad, pedagogía, cuerpo y juego. 

¿Quién eran Les Salonnières del siglo XVIII y qué relación existe con las del XXI?

En la Francia del s. XVIII, Les Salonnières, mujeres cultas de buena cuna, eran conocidas por organizar encuentros en los salones de su casa. Sus invitados (matemáticos, filósofos, pintores, escritores…), eran recibidos en un ambiente donde cada detalle era cuidado para favorecer la conversación.

En la Barcelona del 2006 cinco estudiantes de Bellas Artes nos unimos para revisitar esta práctica, que nos parece tan interesante como necesaria. Así nacen nuestros primeros salones: instalaciones muy pensadas, con muebles, sofás, té, pastas… en las que nos reuníamos para hablar sobre lo que estábamos haciendo en la universidad, sobre educación, etc. Desde entonces nuestras prácticas han evolucionado (incorporando elementos como el juego, el cuerpo, la acción, el feminismo…) pero nuestro “ADN salonnière” sigue intacto: proponemos acciones colectivas, cuidamos los detalles para favorecer un clima de desinhibición, complicidad y creamos espacios relacionales a partir de la intimidad.

¿Qué implica la “práctica salonnière” y por qué es tan necesaria?

Implica pedagogía; nuevas formas de intercambio; lo colectivo. Es necesaria en contraposición a lo que nos encontramos en la Facultad de Bellas Artes: incomunicación entre departamentos, fomentación del individualismo… En contraposición al concepto de “White Cube”: espacios neutros, donde las personas no se conectan, ni con el artista, ni con su proceso de trabajo… Es necesaria porque la exhibición del arte contemporáneo está muy alejada de las personas.

¿Cómo establecéis puentes a través de esta práctica?

Mediante la intimidad, el juego, el gamberrismo… Trabajamos con los públicos y creamos experiencias. Transmitimos el conocimiento a través del cuerpo y la experimentación. Es con esta experimentación que puede haber un cambio y una transformación: una experiencia personal que pueda transcender a las personas que participan.

Vamos a analizar cada uno de estos puentes… Empezamos con la intimidad.

Históricamente, la intimidad ha sido el terreno de la mujer, ya que todos los demás espacios les eran vetados. Para Les Salonnières del XVIII el salón era un espacio de libertad. Nosotras utilizamos esta idea en nuestra práctica, en la manera como nos acercamos a las personas, de “tu a tu”. Establecemos un vínculo entre lo público-privado y lo revertimos.

Por ejemplo, en el proyecto “Prod-Couchsurfing” nos autoinvitamos a casa de diversos agentes culturales con las que tenemos intereses en común (Ramon Parramon, Raquel Friera, Xavi Bassas, Blai Mesa…) para pasar una noche. Creamos un ambiente de cachondeo, conversación, instrucciones…y desde allí exploramos y experimentamos juntos. Desmontamos la figura pública (director de centro de arte, filósofo, artista…) para relacionarnos desde la parte íntima. Transformamos la relación y creamos una nueva forma de producción artística.

¿Cómo generáis intimidad?

Nos mostramos naturales, cercanas, divertidas; escuchamos atentamente; creamos experiencia con grupos, los implicamos… De esta forma conseguimos un nivel de confianza y comodidad mucho más alto que en cualquier acción unidireccional y magistral.

Vuestras acciones nada tienen que ver con la unidireccionalidad…

No, y esto se debe a que utilizamos el juego para que la gente participe de nuestras prácticas.

Cuando juegas recuperas tu espíritu infantil, rompes unas barreras preestablecidas (de comportamiento, significado…) y te sitúas en otro lugar, donde se establecen otro tipo de relaciones; más íntimas, sin juicios de valor, más libres. Ese “otro lugar” es el que nos interesa para accionar todo lo que queremos accionar.

¿Cómo reaccionan las personas? ¿Es complicado salvar distancias?

¡A todo el mundo le gusta jugar! Es cierto que, a veces, cuesta hacer participar a la gente, pero nos lo creemos tanto, nos exponemos tanto, que contagiamos a los demás y las acciones suelen funcionar muy bien. Es importante la actitud, la empatía, saber comunicar, improvisar, provocar, captar la atención…Como algunos de los temas que tratamos son políticamente incorrectos buscamos fórmulas que nos gustan y que hacen más fácil digerir y recibir el mensaje.

Por ejemplo, el vello corporal femenino. En el proyecto “Zona Intrusa 5. Performing the body”, como elemento intruso aparecían las “Beard Women” en diversos institutos a la hora del patio. Íbamos con un catálogo de bigotes, vestidas tipo freak-kitsch e interpelábamos a los adolescentes sobre esta condición femenina invisibilizada. Los jóvenes se acercaban sorprendidos, con rechazo, ironía… Poco a poco empezaron las conversaciones, las preguntas, las dudas y el miedo a aceptar que las mujeres sí tienen pelo aunque nunca lo muestren. Finalmente algunas de esas chicas acabaron luciendo uno de esos bigotes y se abrió un espacio de discusión pública entre los adolescentes.

¿Cuales son las ventajas de lo lúdico en contraposición a lo serio?

Aquí no se lleva lo lúdico, todo tiene que ser muy serio, reflexivo e intelectual. Con lo serio la gente se corta mucho más, no pregunta, tiene miedo a exponerse porque hay un gran silencio y muchas miradas a su alrededor. En el juego que proponemos hay barullo, pasan cosas al mismo tiempo, no estás en el punto de mira, no eres juzgado. Te comunicas, tu cuerpo se comunica sin preocuparse si lo que dices o haces es correcto o inteligente.

¿Cuál es la importancia del cuerpo como instrumento comunicativo y cómo lo usáis?

Las 3 tenemos una conciencia intensa de cuerpo y de energía. Son mundos que nos han transformado y nos sentimos a gusto trabajando en ellos. Somos cuerpo y energía, a pesar que hoy en día parece que lo hayamos olvidado. Expresar a través del cuerpo es liberador.

Para nosotras es importante que exista un proceso de transformación de las personas que participan en nuestras acciones, esta transformación ocurre a través de ellas mismas, a través de su piel.

El cuerpo es nuestra principal herramienta, la que engloba toda nuestra esencia: en él reside la intimidad, a través de él accionamos, jugamos, nos relacionamos, trasladamos los conceptos, transmitimos conocimiento. El cuerpo, además, es la mejor arma para investigar y experimentar desde y con nuestra condición feminista.

¿Qué papel tiene esta condición feminista en vuestro trabajo?

Como colectivo de mujeres artistas la premisa “lo personal es político” es esencial en nuestro trabajo. Aportamos una mirada critica y creativa hacia el tema que sea, confiriéndole el bagaje de lo que conocemos, lo que hacemos a nivel personal (formación, danza, voz, terapias…).

Por ejemplo, “BeardWomen” sale de nosotras ¡que somos mujeres barbudas! Desde aquí revisamos el modelo de “mujer social” que está en los medios y la sociedad, y con ciertas acciones, le damos la vuelta. Queremos poner sobre la mesa las cosas que nos inquietan. Como la sexualidad femenina; las histéricas, los vibradores, el clítoris… Revertimos el marco teórico y le damos nuestra forma; el compartir, el celebrar desde hacer en común.  Son dinámicas que se van repitiendo.

https://www.lessalonnieres.net/


Entrevista escrita el juliol del 2015 a Encuentros, suplement cultural, dins de la secció INTERSECCIONES ENTRE ARTE Y EDUCACIÓN: ¿Son Arte y Educación esferas independientes? ¿Cuáles son sus puntos en común? ¿Cuáles sus diferencias? ¿Qué es lo que se está haciendo? ¿Qué es lo que falta por hacer? Esta sección pretende visibilizar las intersecciones entre educación y arte a través de centros, proyectos, personas… que las trabajan.

ALFRED PORRES “Me interesan los espacios institucionalmente deconstruidos”

Charranca en el patio. Foto: Xavier Miró

ALFRED PORRES es un buen ejemplo de intersección entre prácticas artísticas y educativas: artista, profesor de visual y plástica en secundaria, investigador en educación de las artes visuales y director del programa “L’Aula al Pati” del centro de arte de Les Terres de l’Ebre, “Lo Pati”.

L’Aula al pati” en el contexto del Centro de Arte de les Terres de l’Ebre

“Lo Pati” cataliza las propuestas en materia de artes visuales de las comarcas del Montsià, Baix Ebre, Ribera d´Ebre y la Terra Alta, con la especificidad de trabajar con el paisaje, la cultura y el territorio. Sobre esta premisa se asientan los proyectos Strobe, Eufonic, la Bienal o XYZ entre muchos otros.

Debido a mi doble vinculación con el Centro de Arte, como artista y como profesor, el director, en ese momento Blai Mesa, me propuso diseñar un programa de producción artística (producción de material, de conocimiento, o de sentido) que se articulara en la intersección entre lo artístico y lo pedagógico. Y así nació, en el 2012, l’Aula al Pati. La idea era generar un espacio de colaboración entre instituciones, colectivos, grupos que trabajan en contextos educativos (o no) y el Centro de Arte. Provocar otras formas de participación, que escapen de la colaboración domesticada, más allá de las que ya conocemos y tenemos asumidas.

¿A qué te refieres con lo de “colaboración domesticada”?

Las formas de relación con la institución museística (aunque estamos hablando de un centro de arte, son muy parecidas) siempre tienden a centrarse en la visita y en la participación a una actividad pautada previamente por alguien. Me refiero a clientelismo, te venden un producto que tienes que consumir. El suplemento didáctico.

¿Cómo replanteáis esta relación?

Buscando espacios que jueguen con otras normas que no sean las de las instituciones. Espacios situados en el centro pero que basculen de un lado a otro, generando fricciones, dando lugar a situaciones de extrañamiento que nos impiden acomodarnos.

¿Por qué crear estos “otros espacios” y no utilizar los que ya existen?

Me interesaba crear espacios institucionalmente deconstruidos, no tan normativizados como una escuela o un centro de arte; espacios de experimentación, donde es más fácil generar nuevas miradas. En cualquier contexto de una comunidad de conocimiento, las prácticas son naturalizadas, parece que las cosas son como son y que no pueden ser de otra manera. Ponerlo en colisión genera la posibilidad de reinventarse.

¿Podría ser el patio uno de esos “otros espacios”?

El Centro de Arte ocupa el lugar donde estaba el patio de las antiguas escuelas públicas de Amposta. El patio es una buena metáfora para definir un proyecto que pretende explorar las pedagogías que se despliegan fuera del espacio regulado del aula y del centro de arte. A pesar de su nombre, el programa de l’Aula al Pati no pretende centrarse en lo escolar, aunque la mayoría de proyectos han sido realizados con centros de educación formal (escuelas y escuela de arte), debido a que sus procesos e interlocutores son más accesibles.

Explícanos algunos de los proyectos

Cada año organizamos unas jornadas. Como l’Aula al Pati es un programa nómada que no está situado en un lugar ni en un tiempo concreto sino que cambia su piel en función de quien lo utiliza, éstas permiten encontrarnos y situarnos con y en el territorio; lo que hemos hecho, lo que queremos hacer. También son un lugar de formación y conocimiento.

De los proyectos que hemos llevado a cabo entre el 2014 y el 2015 os explicaré dos. En el primero colaboramos con el ICE (Instituto de Ciencias de la Educación) de la URV (Universidad Rovira y Virgili), algunos maestros de música del territorio y la Escuela rural del Poble Nou. El objetivo del proyecto es deconstruir la práctica cotidiana de los maestros de música de primaria y generar experiencias nuevas a partir del uso de materiales e instrumentos que forman parte de una maleta pedagógica que viajará por el territorio. La intención es que sea un recurso que vaya creciendo al incorporar experiencias con otros grupos.

El siguiente proyecto se llama PIPA, una convocatoria anual de Proyectos de Intervención Pedagógica y Artística; para abrir nuevas vías de trabajo en el territorio. En la primera convocatoria del 2014 salió ganador el proyecto “Amposta km 0”, que realiza una serie de prácticas de participación y creación comunitaria con personas en situación de desempleo.

Instalación Deep. Foto: Alfred Porres

Además de dirigir l’Aula al Pati también eres profesor de educación visual e investigador…

Si. El relato de mi investigación de tesis doctoral (Relaciones pedagógicas en torno a la cultura visual de los jóvenes) recorre tres cursos académicos (2006-2009) en los que compaginé mi vinculación al programa de doctorado en educación de las artes visuales de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona con el ejercicio diario de mi profesión docente en un instituto de secundaria.

Es decir, que escribes e investigas sobre y desde tu propia práctica docente

En la investigación educativa nos acercamos a los jóvenes armados de etiquetas y clasificaciones que nunca son suficientes para definirles en toda su complejidad. En mi investigación me propuse explicar el modo en el que construía mi relación pedagógica con los estudiantes y lo que aprendía de todo ello. Interrogar la experiencia cotidiana en las aulas para repensar las subjetividades escolares posibles, incluida la propia subjetividad docente.

¿Y qué reflexiones salieron a la luz?

La Escuela es un territorio completamente colonizado. Podemos llegar a pensar que la única forma de agrupar al alumnado es por edades; que el aprendizaje debe estar siempre milimétricamente delimitado (dentro de las paredes del aula, dentro del horario escolar y dentro de un currículum secuenciado, formalmente impuesto y oficialmente sancionado); que las materias, como compartimentos estancos, son el mejor modo de planificar lo que se debe enseñar; que los libros de texto son la única fuente fidedigna de información; que el profesorado es la autoridad última del aprendizaje (todo lo que se aborda y se hace en el aula debe entrar en los parámetros de su competencia, ya que es quien debe dirigir en todo momento el aprendizaje); que las tareas deben ser singulares y predefinidas (todo el alumnado debe dedicarse a resolver la misma tarea al mismo tiempo y se interpreta que, quien no se dedica a esa tarea, se desentiende del aprendizaje) y que los exámenes son una expresión inequívoca de lo que el alumnado ha aprendido.

Mi compromiso es contribuir a cambiar esta narrativa escolar. Para ello decidí ir campo a través y explorar sendas y senderos que desconocen los mapas.

¿Cómo vinculas esta investigación educativa con las prácticas artísticas?

Lo que tienen en común las prácticas artísticas y las prácticas educativas que me interesan es que promueven el papel activo del sujeto, que lo colocan en el centro del proceso. Como profesor me interesa generar procesos de aprendizaje que tienen que ver con la experiencia de mis alumnos, comprender la cultura visual a partir de nuestra relación con ella, por lo tanto, procuro que todo lo que incorporo al aula pueda dialogar con su propia experiencia cotidiana. Porque ellos son productores culturales. Reconocer estas, sus propias formas de producción cultural tiene, a la vez, un alcance metodológico, político y estratégico. Metodológico, porque implica maneras de hacer en el aula que permiten otras relaciones (pedagógicas) entre los sujetos participantes. Político, porque subvierte el papel que el estudiante desempeña en su propio aprendizaje en términos de autoría y autoridad. Y estratégico, porque nos proporciona una vía de acceso para entablar un encuentro conversacional genuino.

https://aula.lopati.cat/presentacio/

https://www.lopati.cat/es/


Entrevista escrita el juny del 2015 a Encuentros, suplement cultural, dins de la secció INTERSECCIONES ENTRE ARTE Y EDUCACIÓN: ¿Son Arte y Educación esferas independientes? ¿Cuáles son sus puntos en común? ¿Cuáles sus diferencias? ¿Qué es lo que se está haciendo? ¿Qué es lo que falta por hacer? Esta sección pretende visibilizar las intersecciones entre educación y arte a través de centros, proyectos, personas… que las trabajan.

LA FUNDICIÓ “El trabajo en el barrio y con el barrio. Construir discurso desde los márgenes”

El barrio unido jamás será vencido. Una de las escenas del juego de rol. Foto: Ana Triguero

LA FUNDICIÓ es una cooperativa formada por un grupo de personas con una formación académica procedente del campo artístico y una formación vital procedente de entornos pupulares y de clase trabajadora (crecidas en Can Vidalet, Ciutat Cooperativa, Poble Sec…). Se conocen en el TPK; proyecto, muy influyente para ellas, de arte y pensamiento contemporáneo que trabajaba en el barrio y con el barrio, situado en Pubilla Cases. Empezaron trabajando en el campo de la educación artística y decidieron crear una cooperativa para regularizar una situación precaria. Así nace “LaFundició”, de eso hace ya 9 años. Actualmente tienen su “campo base” en un sótano de Bellvitge (L’Hospitalet), desde el cual desarrollan su actividad. Hablamos con Mariló Fernández, una de sus fundadoras.

¿Por qué escogéis el formato cooperativa?

En el ámbito del arte se ha potenciado el individuo, no el colectivo. Existe un tabú en relación a la situación de los creadores (no se denuncian las malas condiciones, la falta de organización colectiva, de contrataciones… incluso el hecho de no cobrar). La cooperativa nos proporciona una estructura laboral, regulada de una manera justa y asamblearia. Los trabajadores son, a la vez, socios. Nos equivocamos mucho al principio, con el tiempo modificamos la forma a nuestra manera hasta que encontramos el punto donde funcionamos.

¿Cual es el recorrido hasta llegar a este punto?

Al acabar Bellas Artes nuestro cuestionamiento era “¿cómo podemos utilizar aquello que sabemos con una lógica distinta a la del artista que expone en un museo o vende obra?”.

Empezamos con “Tepekas y Quindereques”; talleres de introducción al arte contemporáneo en las escuelas. Aquí nos planteamos muchas cosas que no nos convencían: tiempos marcados, conceptos encapsulados, espacios predefinidos. Poco a poco fuimos derivando a otras maneras, otros tiempos, otras formas de encontrarnos… Itineramos por muchos lugares; Manresa, Mataró, Ripollet… y desde el 2013 que estamos en Bellvitge. Hasta la fecha, todos nuestros proyectos tienen en común el situarse fuera de Barcelona.

¿Por qué fuera de Barcelona?

Nos interesa cuestionar las estructuras que soportan el arte contemporáneo y la cultura en general (las cuales excluyen muchas formas y manifestaciones culturales, generando distinciones, dictaminando qué es y qué no es cultura, dónde reside y dónde no, sus categorías y jerarquías, los patrones de consumo…) y acercarnos a maneras más orgánicas de hacer. Eso es posible en la periferia, donde hay mucha invisibilidad. ¡Los márgenes son perfectos para que pasen cosas!

Desde el Ciclo Arqueología Preventiva comisariado por Oriol Fontdevila en el “Espai 13” de la “Fundació Miró”, se nos propone realizar un proyecto de mediación (concepto que nos genera bastantes dudas). Decidimos derivar los recursos hacia Bellvitge, traer a los artistas del ciclo y ver de qué manera se podía establecer un diálogo entre su trabajo y lo que pasaba en el barrio. La intención era la de repensar y redistribuir maneras y lugares de elaboración de la transmisión de saberes y prácticas culturales. Lo divertido fue que las lógicas de la institución aquí se diluyeron mucho.

¿Por qué Bellvitge?

Bellvitge era un buen sitio; conocíamos el contexto y estaban las señoras con las que llevaba 15 años trabajando en unas clases de pintura.

¿Cómo trabajáis?

A través de procesos creativos en prácticas colectivas. Nos sumamos a la comunidad (que ya existe), a todo lo que ya está pasando en el barrio, con lo que sabemos hacer, con nuestra mirada e intereses. En el 2013 la Asociación de Vecinos de Bellvitge y el Centro de Estudios de L’Hospitalet convocan a las entidades para preparar la celebración del 50 aniversario del barrio. Nosotros asistimos a las reuniones; observamos, cuestionamos y aportamos nuestro granito. Observamos que en ellas se proponen actos conmemorativos que reproducen los mismos parámetros que las instituciones: relatos míticos, épicos, masculinos, jerárquicos, verticales… Cuestionamos el ¿por qué no se problematizan las cosas?, ¿cuál es la historia del barrio que no se explica?, ¿de qué manera la historia que se está narrando condiciona el presente?… Y propusimos, junto a los miembros de la “Asociación Necronomicon’s”, realizar un juego de rol sobre la historia de los 50 años del barrio: “Bellvitge rol en vivo”.

¿Cuales son vuestros intereses?

Construir situaciones que nos ayuden, tanto a nosotros como a la gente con la que trabajamos, a cuestionarnos los espacios en los que estamos implicados. Situaciones que vayan generando memoria y sedimenten en el barrio.

Entendemos la cultura no como algo que debes consumir ni sobre lo que te tengan que educar; sino como algo que se construye colectivamente, y el juego de rol nos pareció una buena manera de conseguirlo: son muchas las personas que participan (la “Asociación Necronomicon’s”, los vecinos, el instituto, grupos de teatro, la banda de música…), todas ellas en tiempos y momentos diferentes. La idea es narrar ciertos momentos de la historia de Bellvitge. El rol nos permite explicarla desde un prisma múltiple, de voces, lugares y situaciones; interpretar el presente; decir y hacer mediante el juego…

Nos interesa construir espacios de confianza, y eso nos lo permiten los procesos largos. Hemos hecho mucho trabajo ya: redactado guiones, personajes, localizaciones. Hemos jugado y documentado 3 escenas, y ahora realizamos un taller de costura especulativa del que saldrá el vestuario para las siguientes.

También nos interesa generar espacios donde se dialogue sobre temas de los que no se suele hablar.

En el blog cuando habláis de intersecciones entre prácticas artísticas y educación, habláis de “actividades controversiales”…

Nos interesa cuestionar las cosas y ver qué capacidad de acción tenemos sobre las “estructuras que encarnamos”; aquellas que hemos naturalizado. Queremos tomar conciencia de las cosas por las que estamos atravesados y que atravesamos y ver cómo las utilizamos, interiorizamos. El conflicto nos ayuda a buscar las maneras en las que podemos aumentar nuestra autonomía, nuestra capacidad de decidir sobre las cosas.

En la tercera escena de “Bellvitge rol en vivo”, “Perros callejeros” (título basado y trabajo inspirado en una película de “cine quinqui”), tratamos un tema tabú en el barrio: la droga. La idea es reconocer la presencia de la droga en el barrio pero desestigmatizarla; la irrupción de la droga en los 80 llega a Bellvitge, si, pero también a Sarriá… y a todas partes. Se trata de deconstruir el imaginario de barrio violento.

¿Deconstruir para construir uno de nuevo?

Hay unos lugares establecidos, formales, oficiales desde los que se construye el conocimiento, y hay otros desde los que parece que sea imposible. Pues bien, lo que nos interesa es dinamitar esta idea y reconocer los saberes que se producen en esos otros lugares.

Lugares informales.

Faltan muchos espacios que salgan de la lógica del miedo; de los permisos para todo, derechos de imagen, prohibiciones, normas, patrones de conducta, jerarquizaciones… Hay una serie de espacios que se deben volver a construir.

Recuerdo que la experiencia de poder tener contacto con un ámbito artístico en el barrio cambió mi manera de ver las cosas, me ayudó a abrir una mirada hacia otro lugar, a entender desde otro sitio. Si hubiera más espacios así en los barrios, donde todo empiece a generarse desde otro lugar creo que sería más fácil empezar a construir otro tipo de estructuras más justas, maneras de pensar y relaciones más enriquecedoras.

Parece que desde aquí, no se pueda construir discurso… Pues no es cierto, desde el sótano del bloque F del barrio de Bellvitge, queremos construir discurso. Y lo queremos hacer con la comunidad!

http://lafundicio.net

Carrer Prat, 11, L’Hospitalet (Barcelona)


Entrevista escrita el maig del 2015 per Encuentros, suplement cultural, dins de la secció INTERSECCIONES ENTRE ARTE Y EDUCACIÓN: ¿Son Arte y Educación esferas independientes? ¿Cuáles son sus puntos en común? ¿Cuáles sus diferencias? ¿Qué es lo que se está haciendo? ¿Qué es lo que falta por hacer? Esta sección pretende visibilizar las intersecciones entre educación y arte a través de centros, proyectos, personas… que las trabajan.

ENRIC ADSERÁ RIBA, TRES EXPOSICIONES SIMULTÁNEAS. CELEBRACIÓN, ESPACIO Y CREADOR

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Estamos de celebración. Podemos ver en primera persona como tres espacios se rinden ante la obra de un autor. La contienen. Pero también la apoyan y divulgan. Estamos de celebración. No ocurre muy a menudo.
Una tríada expositiva que Tarragona y Valls nos regalan en sus más sacras instituciones artísticas: el Museo de Arte Moderno de Tarragona, el Puerto de Tarragona y el Museo de Valls. El discurso es en honor a Enric Adserà Riba, quien nació el 1939 en Cabra del Camp y muy joven se fue a Holanda donde forjó su vida y su carrera artística.
Un recorrido por una senda amplia y larga. Variada. Un recorrido por la Historia del Arte. Un recorrido por la historia de un artista que nos cuenta, a la vez, muchas historias. Algunas de ellas merecen que nos paremos a escucharlas:
Como la del minúsculo universo creado en uno de los grabados de la serie “Historia de l’Art” expuesto en el Tinglado. En él bebe de la tradición que aporta el conocimiento, mostrando sus huellas: Brueguel, el Bosco, Leonardo… Trazas de materia orgánica que se descomponen dejando grabado el cerco húmedo de su respiración. Obras vivas, que retienen parte de algo o alguien que allí estuvo. Como su serie de ropajes, que levitan cual espíritus atrapados compartiendo lugar con el vacío de la inmensa sala.
O la historia que intenta materializar sus sueños, delirios y espectros, presente en el MAMT. Sobras que nos llevan a una destrucción cálida y tranquila. A un horror suave. Lírico. A una sucesión de esquizofrenias, visiones y presentimientos. Despojos que construyen una narrativa poética. Figuraciones esperpénticas que gritan insensateces. Que se conectan. Que se jactan las unas de la existencia cadavérica de las otras. Una mano conocedora del “Saturno devorando a sus hijos”, aunque menos atormentada. No será el paraíso de la carne, sino el de los huesos. Verdaderos protagonistas plásticos, con una especial relevancia del cráneo. Figuras humeantes que se arrastran desde un infierno poco dantesco hasta el plano pictórico. Trípticos que contienen las premisas adoctrinadoras de las pinturas románicas; la estructura formal de los retablos góticos; y la secuencia narrativa de Picasso en el Guernica.
Toda esta complejidad, aunque menos cruel, es la que se puede uno encontrar al escuchar como se entretejen los hilos de estas historias. Residuos de un banquete ya servido. De una celebración ya bailada.
Tres exposiciones y un creador. Tres exposiciones y un tríptico. En el mismo se usa el concepto “celebración”. Aunque se debería matizar con el de “celebración a medias”, que será completa cuando los espacios (ya sean las salas de un museo, los andenes de una estación o los recovecos de una plaza) verdaderamente establezcan un compromiso con los creadores. Con todos aquellos que arriesgan ya sea su trayectoria más o menos dilatada, más o menos internacional. Cuando esos espacios se hagan cómplices de su trabajo. Se mojen con y por ellos. Apoyen la experimentación en mayúsculas. Eso ya no será una celebración. Será una revolución.


Article escrit per Encuentros, suplement cultural. Publicat el 28.01.2012. Pàg. 12. Veure

En motiu del projecte “Enric Adserà Riba: Tres exposicions simultànies”

“Trajectoria (1961-2011)”
Museu de Valls

“Somnis, deliris i espectres. (Enric Adserà, obra recent)”.
Museu d’Art Modern de Tarragona

“Gravat monumental i d’experimentació”
Tinglado número 1 del Port de Tarragona

Imatge: Esther Canals Piñol

RETÓRICA DEL BLANCO. FOTOGRAFÍAS DE J. RAMÓN MORENO

Retórica del blanco. Fotografías de J. Ramón Moreno.

Es como cerrar los ojos y ver. Blanco. Todo en blanco.
Escuchar. Oír un piano que suena a lo lejos. “La Chute” de Yann Tiersen.
Podría ser.
Aunque también podría ser como dejar hablar al silencio. Soltarlo. Dejar que circule por el espacio. Libre. Que colme sus cavidades. Que recorra sus ángulos. Que se regocije en su propia naturaleza. Que establezca una danza con su sombra.
Luz.
Matices cartesianos, luz y sombra. No es oscuridad, es luz que muere, que se debilita lentamente para volver a renacer. Que lo llena todo de energía.
Llueve poesía, el Blanco lo ha inundado todo.
Alumbre.
El Blanco presente en los espacios. Espacios creados a partir del Blanco, a partir de la luz que irradia. El constante parto lumínico que concibe no-lugares cuya genética consiste en inmolarse al acto. J. Ramón Moreno ha conseguido captar una treintena de los miembros descendientes de este eterno acto de vida, antes de su desaparición. Ha captado sus fragmentos a partir de líneas, de formas que nacen de la luz y se difuminan en su propio seno. El “eterno retorno”, una de las esencias del acto fotográfico.
Una viable, aunque incompleta, clasificación de la exposición la dividiría en dos miradas. “El sur” y “En blanco”.
En “El sur” encontramos fragmentos arquitectónicos con sabor a sal. Espacios vivos, identificables con esa esencia mediterránea: grietas que ensucian la piel que habitan las imágenes; improntas de vida, paso, uso. Misterios calcinados.
En “En blanco” encontramos fragmentos arquitectónicos con carácter racional. Espacios especulares, limpios, simetrías inquietantes. Fotografías impresas con pigmentos minerales que te sumergen en lo más hondo de la calina. Fisicidad etérea. Espacios líquidos por los que deambula la luz perdiéndose en su origen primigenio. Nichos donde reposa en paz la oscuridad. El Blanco que pretende ordenar la entropía humana. Que geometriza la mirada ordenando su rumbo por la superficie. Geometrías regladas, rectas nacidas de curvas. Líneas que se asoman a la proa de la tela para llamar la atención de la mirada y conducirla por las sendas más inexplorables de la profundidad de la obra. Por abismos ilusorios. Abismos donde parece residir la verdad más absoluta de la luz: su sombra.
Si todos cerráramos más los ojos, el mundo vería mejor. Todo en blanco.


Article escrit per Encuentros, suplement cultural. Publicat el 30.07.2011. Pàg. 12. Veure

En motiu de l’exposició “J. Ramón Moreno. “En Blanco”” al Museu d’Art Modern de Tarragona

Imatge: Esther Canals